Seguidores

Ahora prefiero un Chuck Bass.


Te diré una cosa. Es algo que no sabe nadie. Antes, cuando me preguntaban quien era mi chico ideal, sollía decir que eras tú; cuando tenía que pedir un deseo, siempre te deseaba a ti. Pero ahora ya no lo hago, el deseo se ha esfumado, no es lo que yo quería, pero ha pasado. Ahora cuando me preguntan por mi príncipe azul, yo sonrío y les contesto que prefiero compartir mi tiempo con sapos gentiles que vivir enamorada de un principe mediocre y sin ideales. Probablemente eso no sea buena idea, pero es que empiezo a sentir animadversión por los principes azules que aparentan ser grandes personas, pero de los cuales seria mejor olvidarse si tu pie no cabe en el zapatito de cristal o si no vives en una torre de marfil esperando a que uno de ellos te rescate del temido y consabido dragón. No te creas, tampoco soy tan hupócrita como para conformarme con un Shrek, ni lo suficientemente valiente como para atreverme con un superheroe. Así que creo que a partir de ahora cada vez que alguien me pregunte quien es mi chico ideal, primero cerraré los ojos, respiraré hondo y luego diré que siempre serás tú, pero que prefiero vvir mi vida con unos cuantos villanos acaudalados como los de Gossip Girl que contigo, mi eterno Peter Pan.




No hay comentarios:

Publicar un comentario